¿Sabías qué… es la Cosmeticorexia?

by | 13 Mar, 2024 | Cosméticos, Curiosidades, Sabías que...

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¿Qué es la Cosmeticorexia? Breve introducción a esta nueva patología

La belleza y la cosmética son sectores que, en los últimos años, han experimentado un creciemento en el consumo. Y eso se debe, en buena parte, a que el público descubre nuevos productos e ingredientes cosméticos a través de las recomendaciones de productos que lanzan a todas horas famosas e influencers de moda. 

‘Exia’es un sufijo que en la antigua Grecia se usaba para referirse a un ‘estado de‘, pero que actualmente, en lengua española, vendría a significar ‘transtorno‘ o ‘enfermedad‘- es un término de nueva creación que define una patología que implicaría «adquirir y usar un gran número de productos cosméticos ‘antiedad’ a edades tempranas -infancia / adolescencia-, en base a las recomendaciones sobre belleza que reciben en redes sociales -principalmente Tik Tok e Instagram- de personas con escasos conocimientos sobre uso y seguridad de los cosméticos (léase influencers, modelos y otros creadores de contenido en belleza)«.

Cosméticorexia, la adicción a cosméticos antiedad en edades tempranas
Cosmeticorexia en Google Trends

Cosmeticorexia: una tendencia aún por contrastar

Investigando en Google Trends, vemos cómo el término cosmeticorexia no se empezó a usar en internet hasta finales de 2023. Y de hecho, consultando datos sobree esta tendencia, podemos llegar a la conclusión de que fue a mitades de enero de 2024 cuando este neologismo de incierto se empezó a usar de forma masiva en redes sociales por todo el mundo de origenexperimentó un ‘boom’ sin precedentes, convertiéndose en tendencia mundial, llegando a generar un gran número de artículos en los mass media.

Las recomendaciones en cosmética y belleza son mucho más antiguas. Pero si ponemos la lupa en el pasado, nos encontraremos que la mayor parte de consejos que recibíamos en el ámbito de los cosméticos, por parte de los mass media, venían de 2 perfiles profesionales muy diferenciados:

  • Personas con  conocimientos técnicos en dermocosmética y seguridad en cosmética
  • Departamentos de Marketing y Comercial de empresas fabricantes de cosméticos (que se ven obligados a ceñir el etiquetado de los productos a los claims permitidos en cosmética y monitorizados por Autocontrol para su cumplimiento.

Estos  eran los principales actores en la comunicación y el marketing que se gestionaban en el ámbito de la cosmética. Y cabe destacar que, más allá de las propias ventas – había muy poco feedback de los usuarios de productos cosméticos. No existía un diálogo real con el consumidor, se le consideraba un mero receptor de estos conocimientos en cosmética.

Con la aparición de las redes sociales, se ha dado voz a muchas más personas en todos los ámbitos. Y en relación al consumidor, se ha propiciado la creación de una nueva figura: los influencers, gente con un gran número de seguidores en redes y la capacidad de influenciar en sus hábitos de consumo. Y esto resulta o puede resultar positivo para la comunicación de las marcas. Pero como usuarios de redes, deberíamos recordar no dar el mismo peso a la recomendación de una tiktoker o influencer que al de una persona experta en dermatología.

A menudo, las redes sociales dan un mayor altavoz a personas con un gran éxito social y montones de seguidores, pero que no cuentan con conocimientos suficientes para ofrecer un consejo efectivo adaptado al público en general. Por lo tanto, en nuestra nueva vida digital hay que mantener una actitud crítica ante los contenidos de origen desconocido. Y ser conscientes de que, si encontramos algo nuevo que nos llama la atención, siempre es positivo contrastar esa información con  con la opinión de algunos expertos, que cuenten con un gran conocimientos sobre cosméticos y puedan ofrecer alreadedeor de estos productos unos consejos verdaderamente fiables y basados en la evidencia científica. 

En este nuevo mundo digital, en el que cada persona tiene su propia voz y las tendencias evolucionan a marcha forzada. Y no tiene mucho sentido quejarnos de que eso funcione así. Por el contrario, hay que asumir que estas voces existen, pero a la vez es necesario reivindicar la importancia del experto. De esa persona que se ha formado mucho en un ámbito y que, por sus conocimientos y su trayectoria profesional, esté en las condiciones objetivas para ofrecer una información realmente fiable sobre su sector.

Actualmente existe un gran número de expertos en dermocosmética, que cuentan con sus propios canales y redes sociales, y que ofrecen consejos totalmente válidos. Y, desde luego, estos profesionales nos pueden resultar útiles para solucionar alguna duda sobre cosmética en un momento dado. Pero debemos ser capaces de distinguirlos de otro perfil: el de los famosos e influencers que prescriben productos cosméticos, pero con errores e imprecisiones, sin tener un conocimento real sobre la materia.

Distingamos a este perfil de experto en cosmética, de los que son expertos solamente en la comunicación en redes. Esa es la mejor forma de luchar contra la cosmeticorexia. 

Cosmeticorexia abuso de cosméticos en niñas y adolescentes

Cosmeticorexia: algunas consideraciones importantes a tener en cuenta sobre esta nueva tendencia en redes sociales

El Reglamento 1223/2009 de productos cosméticos nos ofrece toda la información necesaria para entender qué es la cosmética infantil y qué tipo de consideraciones debemos tener en cuenta al introducir en el mercado un cosmético orientado a público infantil. Por ese motivo, no creemos necesario desarrollar una mayor explicación sobre cuál es la legislación en ese sentido.  

Recordemos: A día de hoy no existe ningún tipo de evidencia de que la cosmeticorexia se esté extendiendo entre la población infantil y juvenil. Ni de que esta tendencia tenga una incidencia real en la población. La existencia de la cosmeticorexia se entiende más como una tendencia que se está percibiendo actualmente en consultas privadas de dermatología y que, tal vez, se debería monitorizar. No existen estudios a día de hoy que nos permitan demostrar con evidencia científica a qué porcentaje de la población afecta la cosmeticorexia. Ni se ha podido determinar cuál es la afectación real que causa este transtorno en el conjunto de la salud humana y en los segmentos más susceptibles de sufrirlo: las niñas y adolescentes.

Sin embargo, sí podemos afirmar que con la aparición del término cosmeticorexia, han saltado la alarma entre los especialistas en dermatología (que desde el pasado enero han ido emitiendo opiniones sobre el fenómeno para artículos de los mass media). También existe un cierto consenso entre los profesionales de que la desinformación que emana de las redes sociales, en contenidos que ofrecen consejos sobre productos y tratamientos cosméticos, elaborados por falsos expertos en cosmética,  a veces llega al consumidor. Y que, si no conseguimos pronto revertir esta tendencia, podría llegar a modificar sus hábitos. 

En ese sentido, y para resumir las cuestiones más importantes que deberíamos tener en cuenta sobre la cosmeticorexia, os dejamos algunas consideraciones de interés orientadas al público en general:

  • Por un lado, hay que ser conscientes de que la piel no necesita lo mismo durante toda la vida. Los ‘productos antiedad‘ están diseñados para cubrir las necesidades de la piel de una persona en la madurez y, por lo tanto, probablemente no sean muy útiles ni los más adecuados para niñas y adolescentes.
  • Por el otro, es importante saber que hay algunos ingredientes y activos usados en cosmética antiedad -como el retinolque la piel en edades tempranas no necesita para nada y que, por sus efectos secundarios o por su potencial alergénico, pueden constituir un peligro para la salud de los consumidores más jóvenes.
  • Si tenemos estos conocimientos básicos sobre cosmética, y somos capaces de distinguir los productos cosméticos orientados a público adulto de los que se diseñan para edades tempranas -normalmente resulta fácil diferenciarlos a través del packaging, pero también encontraremos información al respecto en el etiquetado-, no debería preocuparnos caer en la cosmeticorexia.
  • Los adultos de la casa tenemos además otra pequeña misión: revisar qué productos cosméticos usan sus hijos, para comprovar que no consumen artículos que no se corresponden con su franja de edad, especialmente aquellos que proporcionan un efecto ‘antiedad’. Y tratar de contrarrestar con el sentido común, en la medida de lo posible, estas recomendaciones que niñas y adolescentes están recibiendo en las redes sociales por parte de personas sin conocimientos en dermocosmética.
  • Por último, tanto si detectamos algún tipo de afectación en la piel -irritación, aparición de acné, etc…- como si tenemos dudas sobre el uso o el efecto de algún producto cosmético en edades tempranas, desde GTF M. Camps os recomendamos consultar con un experto en dermatología. Un especialista en la dermis siempre podrá ofrecer un consejo personalizado basado en tus necesidades. Y, en el caso de ser necesario, podrá planificar el tratamiento más adecuado sobre nuestra piel.