En la última década, los parabenos, productos usados tradicionalmente como conservantes en la industria farmacéutica, alimentaria y cosmética, han ido apartándose del mercado europeo.
Tras los últimos cambios legislativos, a partir del pasado 16 de abril ya no se pueden producir cosméticos con más de un 0,14% de parabeno en la composición.
Si bien hasta el 16 de octubre se podrá vender producto antiguo en stock, la fabricación con parabenos es a día de hoy ya restringida al % mencionado, y sólo se podrán comercializar con dosis más altas aquellos fabricados antes del 16 de abril.