En los últimos meses, el sector empresarial está viviendo lo que muchos ya denominan el tsunami regulatorio en sostenibilidad. Nuevas directivas, reglamentos y estándares europeos están redefiniendo qué significa ser una empresa responsable en el siglo XXI. Este fenómeno no es ajeno al sector cosmético y farmacéutico, dos industrias estrechamente vigiladas por su impacto ambiental, sus cadenas de suministro globales y la creciente presión de consumidores conscientes.
Una de las grandes protagonistas de este cambio normativo es la Directiva CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive), que sustituye y amplía la antigua ley española 11/2018 sobre estados de información no financiera (EINF), los conocidos informes de sostenibilidad.
Esta nueva normativa, que debía transponerse en 2024, implica:
- La adopción de estándares obligatorios de reporting (ESRS), actualmente en revisión para su simplificación.
- La ampliación del alcance: afectará potencialmente a más de 49.000 empresas en la UE (también en revisión).
- Nuevos formatos de presentación: se exigirá el uso de formato XHTML con etiquetado iXBRL, lo que implicará contar con software específico.
Ante la complejidad de su implementación, se ha propuesto una modificación conocida como la Directiva ‘Stop the Clock’, cuyo objetivo es aligerar las cargas administrativas para las empresas. Esta propuesta también afecta, además a otra normativa clave: la Directiva sobre diligencia debida en sostenibilidad corporativa (CS3D o CSDDD).

Los retos del Tsunami regulatorio: ¿Qué implica la CS3D?
La Directiva (EU) 2024/ 1760 del Parlamento Europeo y del Consejo de 13 de junio de 2024 sobre diligencia debida de las empresas en materia de sostenibilidad y por la que se modifica la Directiva (UE) 2019/1937 y el Reglamento (UE) 2023/2859 (CSDDD), más conocida como Directiva CS3D, obligará a ciertas empresas a:
- Identificar y mitigar riesgos e impactos sociales y ambientales en su cadena de suministro.
- Establecer procedimientos de debida diligencia sobre derechos humanos y medio ambiente.
- Adoptar planes de transición alineados con los objetivos climáticos del Acuerdo de París.
Esto impactará de lleno en empresas con producción deslocalizada o que dependen de proveedores en países terceros, algo habitual en el sector cosmético.
Los retos del Tsunami regulatorio: Otras normativas en revisión
Junto a la CSRD y la CS3D, la Comisión Europea ha planteado simplificaciones en otras regulaciones clave:
Taxonomía de la UE
- Reporte limitado a empresas dentro del alcance de la CS3D.
- Umbral de materialidad financiera para evitar informes innecesarios.
- Simplificación del 70% en los modelos de reporte.
- Más flexibilidad en actividades en transición.
- Ajustes en los criterios DNSH (Do No Significant Harm), clave para sustancias químicas.
Reglamento CBAM (Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono)
- Exclusión de pequeños importadores (menos de 50 toneladas anuales).
- Simplificación de los requisitos de autorización y cálculo de emisiones.
Los retos del Tsunami regulatorio: ¿Y qué hay de las normativas que ya están aprobadas?
Aparte de estas propuestas de modificación, hay otros reglamentos ya en marcha que afectarán al sector cosmético y farmacéutico:
- Reglamento ESPR: obliga a diseñar productos más duraderos, reparables y reciclables desde el origen. A la espera de la publicación de los actos delegados.
- Reglamento EUDR: prohíbe la comercialización de productos vinculados a la deforestación, como aceite de palma, soja o cacao.
- Directiva Green Claims: limita el uso de alegaciones como “eco” o “verde” si no están científicamente justificadas.
- Reglamento SFDR: aunque dirigido al sector financiero, impulsa a las empresas a proporcionar datos ESG fiables si quieren acceder a inversión
sostenible.
Adaptarse a esta nueva realidad regulatoria no es opcional. Pero también es una oportunidad para destacar, ganar competitividad y responder a un consumidor cada vez más consciente. Las empresas del sector que actúen ahora estarán mejor posicionadas para liderar el cambio.
Artículo escrito por:
Núria Carreras i Roca
Responsable de Sostenibilidad. Tandem HSE.
